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miércoles, 7 de diciembre de 2011

DISCURSO DEL ARQUITECTO RAMON FARES DEL RIO EN EL DIA DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA 2007


“LA BAHÍA DE SANTA LUCÍA”
(DE ACAPULCO)


Discurso del Arquitecto Ramón Fares Del Río en el Día de la Bahía de Santa Lucía 2007.

Con un sol deslumbrante, matizando, con los colores del arco iris, donde sobresalían, el verde turquesa, el azul, en todos sus tonos, el gris acerado, hizo que ante esa belleza salvaje de la naturaleza, se hincara en la proa del galeón “La Esperanza”, Francisco “Chico” Álvarez, expresara con gozo enloquecido… ¡Gracias Dios! Que en este día de Santa Lucía, 13 de diciembre de 1520, he descubierto, uno de los sitios, más espectaculares de la tierra… otra vez, Gracias, Todopoderoso, que pones en mis ojos, esta hermosa bahía, que desde hoy se llamará de Santa Lucía.

En este sitio sin par, en 1550, 30 familias de españoles, guiados por Fernando de Santa Ana, fundan la población, ubicando la plaza de armas y la Casa Mayor, frente a la cual debería estar el muelle en la “Playa Larga” donde hoy está el malecón, y en el inicio del cerro del “Teconche” se construyó, el Templo de “Nuestra Señora de los Reyes”.

A través de la historia, a la Bahía de Santa Lucía de Acapulco, se fueron eslabonando, sucesos relevantes, que proyectaron una identidad e imagen a esta ciudad de leyenda. En 1565, Fray Andrés de Urdaneta y Miguel de Legazpi, inician su aventura, en el Galeón “San Pedro”, en busca de las especias, llegan a Filipinas, eslabonándose con China y Japón, con lo que el 8 de octubre de ese mismo año, retornan iniciándose, “la Ruta de la Seda”, con lo que nacería, “La feria Internacional de la Nao de China, de Manila y de Acapulco, en la cual participaban también países suramericanos, como Perú y Chile, así como comerciantes de las ciudades de México, Puebla, Oaxaca y Saltillo, evento que duró más de 200 años. Por esta Bahía de Santa Lucía, llegó la princesa hija del “Gran Mogol”, que se convertiría en la “China Poblana”.

Por esta bella Bahía, salió San Felipe de Jesús a evangelizar el oriente y en Japón fue crucificado y el doctor Balmis, llevando su vacuna a Filipinas o también Vicente Guerrero, embarcándose a la traición y muerte por Picaluga y en este muelle se le dio la bienvenida a Don Benito Juárez.

El asentamiento original construido en la parte más baja de la ensenada rodeado por rocas graníticas, que impedían la circulación del aire, calentándose el aire por la reverberación, por lo que recomendó, que en el noroeste, se debería ejecutar una cortadura en la montaña.

Se realizaron los trabajos, se removieron millares de metros cúbicos de granito, esto fue en 1886, antiguamente se le llamaba el abra de San Nicolás. Ahora es el bello lugar bañado por la brisa y el símbolo de Acapulco; La Quebrada.

El fraile Domingo Fernández de Navarrete, llamó a la Bahía de Santa Lucía, “la mejor, la más segura y bella del mundo”.

Alejandro de Malaespina, con un grupo de investigadores y pintores, durante seis meses, realizan exhaustivos estudios de la flora y la fauna, así como el medio físico, por lo que escribió: “Acapulco disfruta de grandes ventajas que sólo se encuentran reunidas en muy pocos puertos del globo, y ninguno lo aventaja en hermosura”.

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