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miércoles, 5 de enero de 2022

LOS HERMANOS ÁLVAREZ CHICO, COMPAÑEROS DE CORTES EN LA CONQUISTA DEL IMPERIO AZTECA A LOS 500 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA EN ACAPULCO.

 


1.     LOS HERMANOS ÁLVAREZ CHICO, COMPAÑEROS DE CORTES EN LA CONQUISTA DEL IMPERIO AZTECA A LOS 500 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA EN ACAPULCO.

 

En el rico intercambio cultural que nos ha permitido dar seguimiento a la polémica entorno al descubrimiento de la bahía de Santa Lucía en Acapulco, hemos recibido un buen numero de recursos que nos permiten recuperar un poco la historia de los hermanos Alvarez Chico, uno de los cuales, Francisco, ha sido negada su existencia histórica por parte de algunos aprendices de "historiadores" en Acapulco.

Nos ha sido enviado de Oliva de la Frontera, un esplendido trabajo que ahora les transcribimos. El autor de estas notas es Alfonso Gil Soto, quien con mucho orgullo ha recuperado la memoria de sus antecesores oriundos de Oliva de la Frontera, en el libro: Viajes al nuevo mundo. La participación de Oliva de la Frontera en la conquista y colonización de América.Oliva de la Frontera (Badajoz) : Librería Balboa, 2000. ISBN 84-607-0195-6, pp. 39-44.

Transcribimos el capítulo que nos interesa:

Aunque parece verdad que los hermanos Álvarez Chico eran naturales de Villanueva del Fresno, no es menos cierto que mantuvieron también una relación muy estrecha con Oliva, pues sus padres habían establecido allí su residencia y es muy posible que ellos mismos llegaran a ser vecinos de esta localidad.

Varios documentos los vinculan a Oliva. Entre ellos el asiento de pasajeros de Francisco y Hernando en 1511. En él, ambos afirman que son hijos “de García Álvarez Chico y de Inés de Terrazas, vecinos de Oliva, Condado de Feria”. (Catálogo de pasajeros, L. 1, E. 203 y 209). Además, es significativo que marcharan a América acompañados de otro vecino de esta localidad bajoextremeña. No obstante, por estar más vinculados a Villanueva, no se ha realizado un estudio demasiado minucioso de sus vidas.

Hernando, Francisco, Juan y Rodrigo Álvarez Chico eran hijos de García Álvarez Chico, un hidalgo que había servido “a los rreyes Cathólicos en las guerras del Reygno de Granada”.

El encargado de abrir el camino hacia las Indias al resto de hermanos debió ser Hernando, que ya desde 1509 se encontraba en tierras americanas. Se sabe que aquel año, precisamente, participó en la conquista de Puerto Rico.

En 1510 decidió volver a España y tan sólo un año después, regresó a Las Antillas acompañado por su hermano Francisco y por otro olivero llamado Pedro Vázquez. Llegados a su destino, se unieron de nuevo a la hueste que continuaba la pacificación de Puerto Rico. Hernando Álvarez Chico, según el testimonio de su propio hijo, “murió (en esta campaña), que lo mataron los Yndios”.

Desde 1511 hasta 1518 nada sabemos de la vida de los tres hermanos supervivientes. Nos consta, sin embargo, que en esta última fecha se encontraban en la isla de Cuba y, aunque no puede confirmarse, es posible que participaran en su conquista. Lo cierto es que cuando se organizó la armada de Hernán Cortés para explorar la costa continental, decidieron enrolarse en busca de nuevos horizontes y de las enormes riquezas que se creía escondía el continente.

La expedición del conquistador natural de Medellín estuvo llena de obstáculos desde el primer momento. (Sobre la expedición de Hernán Cortés existe una bibliografía muy amplia, imposible de resumir en esta nota. No obstante puede consultarse al respecto uno de los últimos trabajos aparecidos sobre el tema, la monumental obra de Hugh Thomas,; La conquista de México, Madrid, 1994). El extremeño partió de Cuba sin el permiso del gobernador Diego Velázquez y eso produjo división de la hueste en dos bandos enfrentados. Por un lado, los partidarios del gobernador intentaron boicotear la expedición y conseguir que regresara a Cuba; por otro lado, los seguidores de Cortés, casi todos extremeños, apoyaron incondicionalmente a su líder para conseguir llevar adelante la difícil empresa que habían comenzado.

Los hermanos Álvarez Chico formaban parte del grupo de amigos y partidarios del conquistador extremeño y a cambio de su apoyo, éste les concedió desde fechas tempranas el privilegio de ocupar cargos importantes en el ejército. De este modo, cuando al llegar a la costa mejicana se fundó Villa Rica de la Veracruz, primera ciudad castellana en Méjico, Francisco Álvarez Chico fue nombrado procurador general del nuevo emplazamiento y, cuando la hueste partió hacia el interior, rumbo a la capital azteca, él fue quien quedó como capitán de ciento cincuenta soldados que permanecieron allí. El procurador general de un consejo era el encargado de cuidar de los derechos del común de vecinos (Cervantes de Salazar, F.; Crónica de la Nueva España, B.A.E. Tomos 145-246, 1971. Tomo I, p. 219). Francisco Álvarez Chico aceptó quedarse en la villa recién creada pero no sin antes haber conseguido de Cortés la promesa de repartir las ganancias de la expedición también entre los que se quedaran allí (Thomas, H.; Op cit, p. 263)

A su vez, a Rodrigo Álvarez Chico le fue concedido el cargo de veedor del ejército. A:G:I: Patronato, 180, R. 2. El veedor era en las expediciones de conquista uno de los cuatro responsables de la Real Hacienda, junto con el tesorero, el contador, y el factor. Debía estar presente en las fundiciones de metales preciosos para velar por los intereses de la Corona.

Juan, el tercero de los hermanos, apenas aparece en las crónicas y, por lo tanto, no sabemos qué papel desempeñó en estos sucesos.

A lo largo de la conquista, los dos hermanos de los que tenemos noticias participaron activamente en los principales hechos acaecidos. Sobre todo Rodrigo, pues Francisco estaba enfermo y era más un hombre de negocios que de armas. Mientras el primero de ellos era enviado de un lugar a otro con diferentes misiones, el segundo se le encomendaba el mando de soldados que quedaban en plazas estáticas. Por ejemplo, cuando el enviado del gobernador de Cuba, Pánfilo de Narváez, arribó a la costa con intención de prender a Cortés, Rodrigo fue el encargado de negociar con él. Era ésta una misión que sólo podía ser encomendada a un hombre de la máxima confianza, un individuo que fuera, tal como lo describe Cervantes de Salazar, “de mucha prudencia y valor”. Tras el fracaso del diálogo, Hernán Cortés salió de Méjico con su ejército para enfrentarse a Narváez y de nuevo se hizo acompañar por Rodrigo, quien incluso participó a su lado en la batalla que entablaron con el recién llegado.

Por el contrario, Francisco jugó en estos acontecimientos un papel muy parecido al que había desempeñado al llegar a Veracruz. Según el historiador Hugh Thomas, se quedó junto a Pedro de Alvarado guardando la capital del Imperio Azteca. Era imprescindible para Cortés dejar Tenochtitlán hombres de su entorno para evitar que surgieran conflictos entre los españoles. Es evidente que la presencia de un cortesista incondicional como Francisco contribuía a reforzar la oposición de su lugarteniente Alvarado.

También se desprende del estudio, tanto de las crónicas antiguas como de los trabajos actuales cobre la conquista, que Francisco y Rodrigo, como miembros de la parcialidad de Cortés, actuaron en ciertas ocasiones como consejeros. Así, en los prolegómenos de la “noche triste”, cuando el ejército castellano se encontraba asediado por los indígenas, Rodrigo Álvarez Chico y otros individuos aconsejaron al de Medellín que abandonase la ciudad de Tenochtitlán cuanto antes. Éste les hizo caso, y es muy posible que gracias a eso consiguieran salvar la vida los cuatrocientos supervivientes de la catástrofe.

Como último ejemplo de la confianza que el líder de la hueste depositó en nuestros protagonistas, sirva el que exponemos a continuación; pasada ya la derrota de la “noche triste” y rehecho el ejército castellano, Hernán Cortés acordó enviar dos emisarios a la isla La Española para adquirir armas y, a ser posible, reclutar más hombres. Comenta Bernal Díaz del Castillo que para tal misión eligió “a Alonso de Ávila, que era capitán y contador desta Nueva-España, y juntamente con él envió otro hidalgo que se decía Francisco Álvarez Chico, que era hombre que entendía de negocios”. Precisamente gracias a su capacidad negociadora, dice Hugh Thomas que se organizó en Santo Domingo una pequeña armada destinada a ayudar a Cortés y sus hombres.

Finalizada la conquista de México, entra en escena Juan Álvarez Chico, el cuarto de los hermanos. Al parecer fue enviado por Cortés a conquistar el pequeño reino indígena independiente de Colima, situado junto al océano Pacífico y habitado por guerreros que opusieron gran resistencia a los invasores.

Al llegar a su destino, Juan Álvarez Chico dividió sus fuerzas para intentar llamar la atención de su enemigo por dos puntos distintos. Es decir, pretendía que su lugarteniente Alonso de Ávalos distrajera a los indígenas, para poder él apoderarse de la capital de Colima. No ocurrió como tenía previsto, pues los defensores salieron al encuentro y lo derrotaron. Por su parte, Alonso de Ávalos encontró el terreno más despejado y pudo aguantar hasta que llegaron refuerzos de Méjico. Parece ser que Juan Álvarez Chico murió en el encuentro, aunque no es algo que esté absolutamente comprobado. La confusión parte principalmente del testimonio del conquistador y cronista Bernal Díaz del Castillo, quien declaró lo siguiente:

 

“al Juan Álvarez Chico, que había ido por capitán no sé qué se hizo dél;

paréceme que murió en aquella guerra”.

 

Los otros dos hermanos, Francisco y Rodrigo, fueron premiados por los servicios prestados a la Corona en la conquista de Nueva España, con el disfrute de sendas encomiendas. Como se ha dicho, éste era el mejor regalo que podía recibir un conquistador, pues con ello se le garantizaba una vida tranquila, próspera y apacible.

Francisco Álvarez Chico murió en Santo Domingo, quizá en alguno de sus viajes de negocios, aunque desconocemos la fecha en que se produjo el fallecimiento. Por su parte, Rodrigo murió entre los años 1543 y 1547.


viernes, 17 de diciembre de 2021

LOS HERMANOS ALVAREZ CHICO, A 500 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA EN ACAPULCO

Esplendido logo aportado por el dibujante profesional Luis Funk 
expresamente como aporte para este aniversario

 LOS HERMANOS ALVAREZ CHICO, A 500 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA EN ACAPULCO

Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas


    Todavía resuena en nuestro ambiente acapulqueño el ambiente celebrativo por el 500 aniversario del descubrimiento de la Bahía de Acapulco, y su denominación como Santa Lucía, por parte de exploradores españoles liderados por el capitán Francisco Álvarez Chico, un 13 de diciembre de 1521.

    Celebración que de forma sorpresiva en este año 2021 se ha desdoblado, por quienes haciéndose eco de un grupo que ya desde hace varios años han hecho la contra, ahora inaugurando una serie de celebraciones, en torno a otra fecha, y con éste, sin darse cuenta, "nos han hecho el caldo", como se dice popularmente en nuestra costa guerrerense.

    No reconocemos en nuestros retractores un ánimo perverso, sino una falta de método para actualizar los conocimientos, conforme a una nueva metodología histórico critica, la HISTORIA DE ACAPULCO falta por hacerse, no basta con repetir librillos que carecen de rigor académico, sino hundirse en la profundidad de los Archivos históricos, leer más, y reconocer con honestidad intelectual, que muchas cosas más faltan por conocerse.

    Por nuestra parte, sin recursos económicos, pero haciendo uso de las nuevas redes sociales, hemos sido contactados por historiadores de España, que leyéndonos, se unen a nosotros, y nos facilitan un mejor conocimiento de los hechos que no están a nuestro alcance. 

    A principio de año, nos escribieron de Oliva de la Frontera, Extremadura, nada más y nada menos que la PATRIA CHICA, de los hermanos Álvarez chico, escritores resueltos, quienes están al tanto de nuestro recorrido celebrativo, con orgullo, de uno de sus hijos: FRANCISCO ALVAREZ CHICO.

    Esto va dedicado a aquellos que una y otra vez han machacado que este personaje es inventado y no existe. Lamentamos decirles lo contrario. Y como está de moda hoy una frase en las redes sociales: LEER, EVITARÀ QUE PIENSES QUE FRANCISCO ALVAREZ CHICO NO EXISTIO.


    En el blog http://rioardila.blogspot.com/, encontramos la noticia de un texto impreso como libro, que posteriormente transcribiremos. 

    De Villanueva del Fresno vinieron los padres: García Álvarez Chico e Inés Terrazas y se instalaron en Oliva (de la Frontera, Provincia de Badajoz, comunidad autonómica de Extremadura, España), lo normal es que vinieran a trabajar la tierras del Duque que por aquellos tiempos daban en aparcería. Sus hijos: Hernando, Francisco, Rodrigo, y Juan.

    Como ocurre siempre, mas tarde, cuando los hijos se hacen mayores, ya las tierras son insuficientes para alimentar tantas bocas y tomaron la dolorosa decisión de emigrar, entonces el lugar donde estaban las grandes oportunidades era Las Indias occidentales.

    HERNANDO, el mayor en 1509 estaba ya en tierras americanas y fue con Ponce de León a la conquista de Puerto Rico. Volvió a España y de nuevo regresó a América, vinieron con él su hermano Francisco y algunos oliveros más. Al parecer Hernando perdió su vida en una de las luchas con los indios.

    FRANCISCO, que era hombre de confianza de Hernán Cortés al igual que sus hermanos, cuando fueron a la conquista de la ciudad de México se quedó en Veracruz una nueva ciudad fundada por los conquistadores. Ocupó el cargo de Procurador General. Le exigió a Hernán Cortes que los que no fueran con él a la conquista de México tuvieran los mismos beneficios, cosa que Cortés le prometió.

    En alguna que otra ocasión cumplió misiones delicadas con éxito, ya que tenía fama de ser un buen negociador.

    En 1521 fue enviado por Cortés a la zona del actual estado de Guerrero y fue el primer español en ver desde unas montañas la bella bahía de Santa Lucia donde hoy se halla la turística y afamada ciudad de Acapulco.

    Todavía se recuerda allí, y las autoridades civiles y eclesiásticas en un acto solemne reciente lo recordaron.

 El arzobispo en una homilía, vino a decir: "Esta hermosa bahía de Santa Lucía fue descubierta por el almirante Francisco Álvarez Chico el 13 de diciembre de 1521, apenas consumada la conquista de Tenochtitlán por Hernán Cortés, y 10 años antes de la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro de Tepeyac al indio Juan Diego. (En otro apartado contaremos la relación curiosa de fray Juan González de Valencia del Mombuey con este hecho milagroso).

    La subdirectora del Museo Nacional de Antropología e Historia de Acapulco en una conferencia que dictó recientemente "Acapulco y la nao de la China" también conocido como "Galeón de Filipinas" que hacía la ruta Acapulco- Filipinas y Filipinas-Acapulco, en cada viaje si no había percances tardaba 6 meses. Venia repleto de pasajeros y de objetos de lujos asiáticos. Era un gran acontecimiento en Acapulco la llegado de este barco. Pues la subdirectora cuyo nombre es María Cristina Suárez Farías hizo una referencia a Álvarez Chico: "Fue Francisco Álvarez Chico quien observó por primera vez en el otoño de 1521 desde la cima de algunos de los cerros que rodean la bahía, unos de los paisajes más bonitos de la Tierra".

    RODRIGO ALVAREZ CHICO: Fue con el ejército de Narváez a apresar a Hernán Cortés, con otros soldados fue enviado a negociar con Cortés la rendición, pero se pasaron todos a las filas del de Medellín. Nombrado veedor de ejercito de Cortés en defensa de los intereses de la Corona. Fue a la conquista de México y cuentan algunos columnistas que aconsejó a su jefe abandonar México cuando las cosas se pusieron mal. Recibió una encomienda como premio a su labor y se cree murió por el año 1545.

    JUAN ALVAREZ CHICO, el nacido en Oliva, también colaboró con Cortés en la conquista de México y otras zonas.

    Se sabe que en 1522 con dos barcos construidos en el istmo de Tehuantepec llegó hasta el río Basas y plantó cruces en señal de ser tierras conquistadas para el rey de España. De vuelta de este viaje llevó a Cortes oro y piedras preciosas.

    Más tarde fue enviado por Hernán Cortés a la conquista del reino de Colima al SO de México, junto a la costa del Pacifico. Dividió sus fuerzas en dos partes, una al mando de su lugarteniente Alonso de Ávila y otra a su propio mando.

Dice Bernal Diaz del Castillo: "Villa Fuerte y Juan Álvarez Chico fueron a la conquista de Zacatula y Colima respectivamente. A Villa Fuerte le dieron mucha guerra y le mataron 100 soldados, se negaron a obedecer a los españoles y darles tributo. Juan Álvarez Chico que había ido por capitán a Colima, no sequé se hizo de él; paréceme que murió en aquella villa a mano de los nativos. Fue mandado Cristóbal de Olid a sofocar la revuelta Colima. Un nuevo levantamiento de los de Colima fue sofocado definitivamente por Gonzalo Sandoval."


    Estos, son pues, entre otros, hijos ilustres de Oliva de la Frontera. Y aun hay más, ya nace la iniciativa de HERMANAR las ciudades de Oliva de la Frontera con Acapulco, en reconocimiento de la Azaña de uno de sus hijos. Continuaremos...

martes, 30 de octubre de 2012

POLEMICA SOBRE EL DIA DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA 2012: ¿EXISTIO HISTORICAMENTE UN TAL FRANCISCO (ALVAREZ) CHICO?




¿EXISTIO HISTORICAMENTE UN TAL 
FRANCISCO (ALVAREZ) CHICO?
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

Nuestros grandes (por edad y tozudez) amigos polemistas en el tema sobre el nombre de BAHIA DE SANTA LUCIA aplicado a la Bahía de Acapulco; y digo grandes porque siempre la oposición obliga a repensar los temas cruciales de la historia, a profundizar los argumentos, y a dar la batalla en aras de la verdad histórica; continúan lanzándo invectivas que en su momento podremos responder. 

Recordemos que la espléndida obra de Francisco Javier Clavijero, “Historia antigua de México”, surgió precisamente como respuesta a una polémica contra Cornelius de Pauw, quien en su obra “Investigaciones filosóficas sobre los americanos”, denigraba a los mexicanos. Por eso la sabiduría popular expresa: “No hay mal que por bien no venga”.

Ya en 2011 dimos una primera respuesta a un desordenado libelo presentado al Ayuntamiento de Acapulco, el 11 de septiembre de 2011, por Leonardo Flores Salas, quien se presenta como ex-presidente de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, -pueden revisar la respuesta dada en este mismo blog-, que solicita SE DEROGUE EL ACUERDO DEL 13 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2002 DONDE SE INSTITUYE EL DIA DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA.

En el documento que presenta, las razones que aduce para lo que solicita, dice:
4. No hay indicios de donde pudo haber nacido o muerto Francisco Chico.....
5. De 1521 a 1524 no hay indicios de navegación en LA MAR DEL SUR...
6. De los ll capitanes que vinieron con Cortés a la conquista, ninguno se llamaba
  FRANCISCO CHICO....
8. No se pudo hacer la expedición....estaban cansados y fastidiados... ¿tendrían
 tiempo....?

Ahora retomamos una original respuesta que desanuda la cuestión en torno a Francisco (Alvarez) Chico.

Nos trasmite el General Don Vicente Riva Palacio, en el Tomo Tercero, de su espléndida obra Titulada “México a través de los siglos”, impresa por Editorial Cumbre, México, 1984, en la página 30, que corresponde al Capítulo II, que trata entre otras cosas de: Principio de la Colonia… Exploraciones y descubrimientos… y el Mar del Sur…

“Cortés, siempre pensando en el descubrimiento del estrecho entre los dos mares y en el paso para la isla de la Especiaría, por noticias que había recibido de los naturales del país, se determinó a enviar exploradores que buscasen el mar del Sur, que, según los informes, estaba a trece o catorce jornadas de la ciudad de México, y despachó españoles por el rumbo del sureste y por el de suroeste, acompañados de algunos naturales, amigos de los conquistadores.

No se sabe asertivamente el camino que cada una de estas expediciones siguió, pero una de ellas llegó a Zacatula, encontrando la que más caminara el mar del Sur por Tehuantepec: tomaron ambas posesión de aquellas costas en nombre del rey de España, y una y otra plantaron cruces en las playas y tornaron a dar noticia a Cortés de lo descubierto y ejecutado, trayendo en su compañía algunos habitantes de aquellos pueblos, y como presentes de sus señores, oro, perlas, tejidos de algodón y de pluma y varias armas.

Se tropieza siempre con la gran confusión que hay en los escritores que refieren los hechos de aquellos tiempos, pues en general cuidan poco , no sólo de las fechas, sino del orden cronológico de los sucesos: sin embargo, parece cierto que estas dos expediciones que fueron en busca del mar del Sur, que la una, que llego a Zacatula, la dirigía Francisco Chico, y de esta dice Herrera en sus Décadas, que fue hasta Tehuantepec, lo cual no es verosímil, pues de Zacatula a Tehuantepec, siguiendo la costa, que es el único camino que podían haber llevado, hay más de doscientas leguas de terreno sumamente accidentado y difícil, y con ríos que, desembocando en el mar, presentan allí la mayor anchura y profundidad de sus cauces.

Más probable parece que quienes llevaron a Cortés noticia de Tehuantepec, fueron Guillén de la Loa, Castillo y el alférez Román López que llegaron a Chiapas enviados por Cortés para hacer el descubrimiento en el mar del Sur, habiendo salido por el rumbo de Oaxaca.”

Y posteriormente, en la Página 45, nos dirá, que en ese mismo año 1521: “Era a la sazón alcalde de la Villa Rica Francisco Álvarez Chico, parcial de Cortés y amigo de los procuradores, y de acuerdo con ellos dio orden para que Tapia (Bernardino Vázquez de Tapia, ver firma en la página 44) se embarcase, y de no hacerlo de grado le compeliese a ello por la fuerza el alguacil mayor, que era nada menos que Gonzalo de Sandoval, el más leal, el más inteligente y el más osado de los amigos del Conquistador.

Como Tapia podía suplicar de la providencia ante el mismo alcalde, como era de ordenanza, para privarle de este recurso Francisco Álvarez Chico se ausentó de la ciudad dejando la vara de la justicia en manos del regidor Simón de Cuenca, que no tenía facultades para revocar la orden del alcalde”.

Más adelante, en la página 52, Riva Palacio menciona a otro Álvarez Chico, ahora este JUAN, quien también fue enviado por Cortés, acompañando al Capitán Villafuerte con tropas y carpinteros de ribera a poblar Zacatula, puerto escogido en el mar del Sur por el conquistador para emprender los viajes de descubrimiento en busca de la isla de Especiería.

“Acompañóse con Villafuerte Juan Álvarez chico, que tomó camino para Colima, sabedor de que por allí existía una tierra rica y bien poblada; pero a poco de internarse le batieron y desbarataron los naturales, que estaban levantados en armas”.

Importante la reflexión del General Riva Palacio, porque la confusión presentada por escritores del momento histórico, NO JUSTIFICA en modo alguno poner en tela de juicio, ni la existencia de Francisco (Alvarez) Chico, ni la veracidad de lo realizado por el mismo.

Ciertamente Riva Palacio se abstiene de decir quiénes son “los escritores que refieren los hechos de aquellos tiempos”, de haberlos mencionado, nos permitiría rastrarlos para encontrar la coherencia del hilo conductor de sus aseveraciones... “sin embargo, parece cierto que estas dos expediciones que fueron en busca del mar del Sur, que la una, que llego a Zacatula, la dirigía Francisco Chico, y de esta dice Herrera en sus Décadas”. Esta es la actitud de un verdadero y serio historiador, no la del camino fácil del nagacionismo.

Sostiene nuestro opositor Leonardo Flores, en su desordenado libelo: “De 1521 a 1524 no hay indicios de navegación en LA MAR DEL SUR...”

Y la respuesta la proporciona Riva Palacio: “de Zacatula a Tehuantepec, siguiendo la costa, que es el único camino que podían haber llevado, hay más de doscientas leguas de terreno sumamente accidentado y difícil, y con ríos que, desembocando en el mar, presentan allí la mayor anchura y profundidad de sus cauces.”

¡CIERTO! ¡NO HAY INDICIOS DE NAVEGACION¡ ¡Francisco Chico no realizó recorrido marítimo, sino por el “único camino posible”… por tierra!.

Lo que es “inverosímil” es el recorrido TOTAL (Zacatula-Tehuantepec), por lo largo, accidentado, y los obstáculos naturales. No así la TOTALIDAD del recorrido (Acapulco queda a mitad del camino aproximado).

En el numeral 6, vuelve a la carga nuestro amigo Leonardo Flores: “De los ll capitanes que vinieron con Cortés a la conquista, ninguno se llamaba FRANCISCO CHICO....”

La respuesta la encontramos en Riva Palacio: ¡No era Capitán! “Era a la sazón alcalde de la Villa Rica Francisco Álvarez Chico, parcial de Cortés y amigo de los procuradores”.

En todos los casos, Riva Palacio, verdadero historiador, no se va por el camino fácil de la negación, sino que como nosotros, deja abierta la puerta a posteriores y mejores investigaciones, serias, revalorando el trabajo de Herrera, “Decadas”, que ya en anterior artículo mostramos en su edición facsimilar proporcionada por la Universidad Complutense de Madrid.

Insistimos que necesitamos el “buen colirio” de Santa Lucía, y que ¡Acapulco bien vale una Misa¡” y nos preparamos ya a celebrarla el próximo 13 de Diciembre, en el DIA DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA EN ACAPULCO. ¡ACOMPAÑANOS!